Carpe diem

Carpe diem

Dom, 12/Mayo/2013

En ocasiones hablo con viejos amigos de la juventud, solteros, trabajadores, con dinero y sin compromisos, que siguen viviendo la vida como solíamos hacer en nuestra épocas estudiantiles pero con más dinero en los bolsillos. Siempre me preguntan sobre lo mismo -¿Sigues haciendo viajes en bici? - ¿Continuas yendo a la piscina? - ¿Que tal las noches de Pamplona? - ¿Cuando te escapas y montamos una de las nuestras? Yo les hablo de mi vida casera, mis nenes, el cole, y los columpios. -“Carpe diem”, chico “Carpe díem”

Esta es la frase con la que nos excusábamos para hacer lo políticamente incorrecto en nuestra adolescencia.

Pero ahora me doy cuenta del error al interpretar esta famosa locución que puso tan de moda la película de “El club de los poetas muertos”

“Carpe diem” siempre lo hemos mal traducido por “aprovecha el momento”. Pero aprovechar el momento no es hacer lo que te pida el cuerpo en cualquier momento. Más bien le doy el sentido de saber en que momento de la vida nos encontramos y saber aprovecharlo en su plenitud. 

Así me encuentro con esos viejos amigos sin novia y que les gustaría estar casados, o eternos estudiantes que se mueren por encontrar su primer trabajo.

En este momento yo ante todo me siento padre de mis hijos, disfruto con ellos, peleo, jugamos, discutimos, nos enfadamos y nos comemos a besos. En este momento de mi vida eso es lo primero. Ya llegará el momento de volver a montarme en la bici, hacer largos como un tonto en la piscina y salir a cenar el sábado por la noche. Y entonces volveré a aprovechar esos momentos.