Funcionarios

Funcionarios

Dom, 12/Mayo/2013

Como me sorprenden los humanos. Siempre quejándose de la falta de libertad, de lo restrictiva que es su democracia, del poco poder de decisión que tienen en su sociedad, en su entorno, en su vida.

Cada cuatro años depositan una papeleta en unas urnas, y después de un complicado recuento en el que unos votos contrapesan otros y unos partidos pequeños no consiguen los escaños que caen en manos de otros grandes y unas pocas mayorías pueden sobre unas muchas minorías, finalmente salen elegidos unos representantes de la sociedad plural encargados de dirigir el país.

Aunque finalmente no pueden hacer los que ellos quieren porque otros países más poderosos, otros poderes más  influyentes, otras influencias más incontrolables, marcan el paso que se debe seguir.

Y se llevan las manos a la cabeza ¿Esto es democracia? ¡Nos llevan como llevan los corderos al matadero! ¡Que indignación!

 

Pero esos mismos humanos luego estudian una oposición para ser funcionarios del estado y así tener un puesto de trabajo asegurado hasta que cumplan la edad de jubilación. No les importa cual, como ni donde es el puesto de trabajo. Lo importante es sacar una plaza de lo que sea y asegurarse el pan de cada día por los próximos veinticinco o treinta años.

Y cuando consiguen su deseada plaza se casan. Y firman un contrato con su pareja para toda la vida, da igual como y con quien. Lo importante es conseguir estabilidad económica y sentimental. Asi logran tener su futuro asegurado durante muchos, muchos años. 

 

Y una vez al año organizan un safari por Africa con guia nativo y traductor. Y cada cuatro años votan en las elecciones generales.