La gran mentira

La gran mentira

Dom, 12/Mayo/2013

Hace unos días escuché atónito este monólogo de una madre a su hijo:

 

- Cariño, no debes debes decir mentiras. La mentira es lo peor del mundo. Si mientes, no te traerán nada los Reyes Magos.

 

No he podido dejar de pensar en ello. ¿Es realmente tan mala la mentira? Los niños viven con gran ilusión la gran mentira de los Reyes Magos. Todos los adultos del país nos ponemos de acuerdo para engañarles (una vez más) y hacerles creer que unos magos por encima del bien y del mal recorren miles de kilómetros y les dejan regalos dependiendo de cómo se hayan comportado este año.

 

Y si nosotros podemos hacer eso con los niños, ¿no pueden hacer lo mismo los jefes con sus empleados?, ¿y los gobernantes con los jefes, los poderes fácticos con los gobernantes, los dioses con los poderes fácticos?

 

Los niños creen en los Reyes Magos, porque realmente quieren creer en ellos, no son mentira para ellos, es una realidad que les motiva e ilusiona para ser cada día mejores. Y nosotros ¿queremos realmente conocer la verdad?

En la gran película MATRIX se trata este tema. El protagonista descubre que algo raro pasa, y uno de los famosos “hombres de gris” le ofrece la posibilidad de conocer la auténtica realidad del mundo en que vive. Finalmente elige conocer la verdad y no es ni mucho menos lo que esperaba. Se da cuenta que era más feliz viviendo en su mentira.

 

Y nosotros, ¿queremos realmente conocer la verdad? ¿no será mejor vivir en ese mundo de mentiras piadosas que creamos a nuestro alrededor para sobrellevar la dura realidad?

 

Yo le diría a esa madre, no solamente no es tan malo mentir, sino que es incluso necesario.