No hay mal que por bien no venga

No hay mal que por bien no venga

Dom, 12/Mayo/2013

Hace unos días oí una noticia que me llamó la atención. Hablaba del aumento de precio de la gasolina (algo no muy sorprendente ) y por tanto de la bajada del consumo el último año. Hablaban de que el hábito de los españoles estaba cambiando y en lugar de usar el coche para ir al trabajo, la gente usa más los medios de transporte públicos, bicicletas o caminar. 

 

Lo que no han conseguido campañas publicitarias, reducción de los límites de velocidad, educación en las escuelas, campañas de concienciación social, etc. lo ha conseguido la crisis. Claro está que los ricos siguen yendo a trabajar en coche y la clase media es la que se ha pasado a la bici. Pero se ha conseguido reducir el consumo de gasolina. 

 

Está muy mal que en medio de una profunda crisis, donde la gente ha perdido sus trabajos, todos los miembros de la familia están en paro, incluso han perdido su vivienda, diga esto pero, “No hay mal que por bien no venga”.

 

Estoy completamente convencido que esa gente que ha perdido todo, aprenderá a vivir con menos. La escasez llevará a hacer florecer valores que ya estaban olvidados, como la solidaridad, la empatía con el vecino, la economía.

 

Toda crisis nos enseña. No enseña a saber quien somos y sobre todo quien no somos.

No somos el Tío Gilito que puede despilfarrar su dinero. No somos el jeque arabe que derrocha energia como si fuese de su propiedad. No somos el hijo de papá que gasta sin haberlo ganado antes. 

 

Incluso yo no soy un filósofo, un escritor ni un intelectual y si un simple caracol que no hace más que observar la vida desde otro punto de vista.